Todos
Unidos
Cuba:
Propuesta de medidas para salir de la crisis
Los disidentes, opositores
y defensores de derechos humanos, agrupados en el movimiento TODOS
UNIDOS, estamos luchando para alcanzar todas las libertades civiles,
políticas, económicas y culturales de todos los cubanos
para que nuestra Patria se convierta, con el esfuerzo de todos sus
hijos, en una nación con una economía fuerte y solvente
que nos garantice una vida decorosa y próspera sobre la base
de nuestro trabajo, gestión e iniciativas personales. Esta
es la razón esencial por la cual promovemos el Proyecto Várela
como fundamento jurídico y político para obtener,
entre otros, los siguientes beneficios para todos los cubanos:
Aumentar progresivamente
los salarios, jubilaciones y pensiones tomando en cuenta el alto
costo de la vida; puesto que, en la actualidad, los mismos apenas
alcanzan para sobrevivir.
Adoptar un programa para el fortalecimiento de la moneda nacional
frente a las divisas extranjeras, tomando en cuenta que, durante
décadas, el peso cubano tenía el mismo valor que el
dólar de los Estados Unidos.
Rebaja de precios en las tiendas que venden en dólares de
los productos alimenticios, medicinas, ropa y zapatos, medios de
aseo, efectos eléctricos, etc. que son todos de primera necesidad
y que se oferten con la calidad requerida. Se eliminarán
las enormes ganancias con que el Estado confisca los ingresos de
los cubanos de la isla y del exterior y se aplicarán los
precios internacionales.
Libre contratación de trabajadores en empresas cubanas o
extranjeras, sin condicionamientos políticos a los cubanos
que laboren en firmas, embajadas u otras entidades extranjeras y
sin la intervención de empresas contratadoras estatales,
ya que esta última práctica viola principios de la
Organización Internacional del Trabajo suscritos por la República
de Cuba.
Hasta tanto se restablezca el poder adquisitivo del peso cubano,
pago en dólares de una parte del salario de los trabajadores
de aquellos centros que operan con dicha moneda (hoteles, tiendas,
etc.) y de las empresas cuyas producciones se venden en dólares,
incluyendo a los tabacaleros, azucareros, metalúrgicos, pesqueros,
taxistas y de otras industrias y sectores, así como a los
profesionales, artistas y deportistas que trabajan en el extranjero.
Eliminación del cobro en dólares de los servicios
prestados por el Estado a los ciudadanos (pasaporte, permiso de
salida, carta de invitación, certificados de defunción,
de nacimiento y de notas, títulos, etc.), así como
de las llamadas de larga distancia de los cubanos al extranjero
y reducción de las tarifas.
Todos los cubanos serán libres de trabajar por cuenta propia
en negocios, empresas de nacionales o extranjeros y podrán
ejercer sus oficios, profesiones y habilidades sin interferencia
del Estado.
El Estado garantizará y mejorará los servicios públicos
de salud y educación para todos, y, opcionalmente, los profesionales
que lo deseen podrán abrir consultorios privados para la
prestación de servicios médicos o estomatológicos,
bufetes de abogados, notarías, oficinas de proyectos o de
cualquier otro servicio técnico.
Los trabajadores de oficios y artesanos podrán trabajar libremente
en sus habilidades, cobrar por ello directamente y crear todo tipo
de talleres, empresas y cooperativas.
Todos los artistas (músicos, cantantes, actores, bailarines,
pintores, escultores, etc.) así como los escritores podrán
cobrar directamente por sus obras o actuaciones sin necesidad de
autorización o permiso del Estado, ni tener que pagar a intermediarios
estatales la mayor parte de sus ganancias.
Todos los cubanos podrán emprender cualquier tipo de negocio
privado (restaurantes, cafeterías, fincas agrícolas,
ganaderas o avícolas, industrias, comercios, hoteles u hospedajes
para nacionales o extranjeros, talleres, negocios de transportación,
etc. sin restricciones o impuestos arbitrarios y confiscatorios
por parte del Estado.
La propiedad de la vivienda se garantizará a sus actuales
propietarios, los cuales tendrán absoluta libertad para alquilar,
arrendar, permutar o vender su vivienda así como reformarla,
rehabilitarla o mejorarla. Los propietarios de terrenos (solares
yermos) podrán venderlos o construir libremente en los mismos.
Las propiedades agrícolas
también podrán ser vendidas libremente y se pondrá
fin al monopolio estatal en la tenencia de la tierra, mediante la
venta o entrega en usufructo permanente de las amplias áreas
que permanecen sin cultivar o que se explotan de manera ineficiente.
Respeto de la voluntad
de los propietarios de dejar estas propiedades en herencia a quienes
ellos dispongan.
Los pequeños agricultores, cooperativistas y miembros de
las UBPC tendrán plena libertad para realizar las actividades
agropecuarias que prefieran y vender sus producciones a quienes
estimen conveniente, a los precios que acuerden con los consumidores.
Incrementar la reparación y construcción de viviendas
dada la gravedad de la situación de la misma, utilizando
mejor los recursos disponibles mediante la participación
de entidades públicas y privadas. Priorizar la venta de materiales
y medios de construcción a la población con precios
accesibles y financiamiento en condiciones preferenciales.
Estimular la creación
de cooperativas autogestionadas e independientes para la reparación
y construcción de viviendas en las cuales los ciudadanos
podrán participar a través del aporte de recursos
materiales, financieros y/o de su trabajo.
Reconstruir y ampliar
las redes nacionales de acueductos, alcantarillados, comunicaciones,
calles aceras, parques y carreteras.
Todo ciudadano podrá comprar o vender vehículos automotores
sin necesidad de autorización estatal.
Los dueños de
autos y camiones podrán vender libremente los mismos y dedicarlos
al transporte de pasajeros y/o mercancías mediante el cobro
directo de tales servicios, lo cual ayudará a mejorar la
difícil situación del transporte publico. Se promoverá
la venta de autos y camiones por el Estado a particulares y cooperativas
para dichos fines.
Todos los deportistas y entrenadores cubanos podrán practicar
sus especialidades deportivas profesionalmente, tanto en Cuba como
en el extranjero, pudiendo cobrar totalmente sus ingresos sin interferencia
o extorsión estatal y podrán salir libremente del
país y regresar a la Patria sin necesidad de anuencia política
del gobierno de turno.
El Estado priorizará realmente los servicios a la población
mediante sus propias instituciones o a través de empresas
privadas, cooperativas o mutualistas, haciendo especial énfasis
en los siguientes servicios:
Agua, gas y electricidad: cese de los apagones.
Normalización del transporte público
Suministro de medicinas, material quirúrgico, ropa de cama,
medios de higiene y otros recursos a las instalaciones hospitalarias.
Garantizar servicios de ambulancias las 24 horas en todos los hospitales
y policlínicos.
Garantizar el pleno funcionamiento de las escuelas, círculos
infantiles y tintorerías y lavanderías y alentar la
apertura de nuevas instalaciones.
Libertad para que todos los cubanos (tanto los de la isla como los
residentes en el exterior) puedan salir libremente de nuestro país
y regresar cada vez que lo deseen, sin necesidad de permiso por
parte del gobierno de turno ni tener que pagarle por ello.
Promover y facilitar
el libre regreso y reinserción económica, política
y cultural de todos los cubanos residentes en el exterior que así
lo deseen.
Abolir de la legislación
vigente el término de salida definitiva para los nacionales
y la draconiana medida de incautación de los bienes de los
que salgan a residir en el exterior.
Reconocimiento pleno de la ciudadanía de los cubanos residentes
en el exterior con todos los derechos que ello implica.
Posibilidad de acceso a Internet, a la televisión por cable
y vía satélite para todos los cubanos mediante el
pago de una tarifa mensual razonable y sin la necesidad de una autorización
gubernamental.
Eliminación del servicio militar obligatorio, desmilitarización
de la sociedad y dotar a las instituciones armadas de las técnicas
más modernas, incluyendo medios de transporte y comunicaciones,
a los fines de garantizar la defensa nacional y el orden público
sobre la base de instituciones cada vez más profesionales.
Restablecimiento de los Institutos Pre-Universitarios en las ciudades.
La obligación de estudiar el bachillerato becado en el campo
es una forma más de hacerle la vida difícil a la familia
cubana y someter a los estudiantes a condiciones de internamiento
poco favorables, al tiempo que se les separa del medio familiar
y sus valores.
Eliminación de la escuela al campo y del llamado "trabajo
voluntario" de los estudiantes secundarios y universitarios
en labores agrícolas durante el período escolar o
en sus vacaciones, sin perjudicar el principio de la necesaria relación
entre la teoría y la práctica.
Libre elección de cualquier carrera universitaria sin discriminación
por motivos políticos, religiosos o preferencias sexuales.
Abolición del criterio discriminatorio de que "la universidad
es para los revolucionarios".
Despolitización de la enseñanza prohibiendo que la
misma pueda ser utilizada como instrumento de adoctrinamiento sectario
y obligatorio, dotándola de un contenido técnico,
cívico y patriótico basado en las tradiciones cubanas.
Liberación de todos los presos políticos debido a
que han sido condenados en violación de derechos humanos
universalmente reconocidos.
Reforma de las condiciones de encarcelamiento en todas las prisiones
cubanas y centros de detención y eliminación del hacinamiento,
la mala alimentación, la falta de agua potable, medicinas
y atención médica y estomatológica especializadas,
así como las golpizas y otros abusos y humillaciones que
sufren los presos y ubicación de todos ellos cerca de sus
familias.
Reforma del Código Penal para poner fin a la criminalización
del ejercicio de derechos civiles, políticos y económicos
y para atemperar las sanciones, siguiendo la tendencia internacional
a disminuir las mismas y que tengan un verdadero contenido reeducativo
que ayude a la reinserción social de los sancionados.
Concentrar el trabajo de la policía en la seguridad ciudadana
y en la lucha contra el crimen y prohibirle que obstaculice el trabajo
por cuenta propia así como la interpelación u hostigamiento
a los jóvenes en general y, en particular, a los jóvenes
negros.
Protección efectiva a la vejez, sean o no jubilados o pensionados,
pues sus ingresos son insuficientes y es uno de los sectores más
afectados por la devaluación del peso cubano, los altos precios
de los alimentos, la escasez de medicinas y los deficientes servicios
de salud, además de otros.
Promover la formación de organizaciones sindicales libres,
colegios profesionales, asociaciones independientes de campesinos
y otras asociaciones gremiales y proteger el derecho de huelga.
Reconocimiento legal de las ONG que lo hayan solicitado y a las
que lo soliciten.
Proporcionar a la opinión pública informes detallados
acerca de la situación económica del país,
incluyendo la deuda externa, los ingresos en divisas, la ejecución
de los Presupuestos del Estado, las Provincias y los Municipios
y otras informaciones de interés público.
Aceptar toda la ayuda internacional que se ofrezca a Cuba para aliviar
las dificultades de alimentación, sanitarias, de transporte
y otros servicios vitales para la población y asegurar a
los donantes la necesaria verificación del destino final
de los donativos y la asistencia técnica.
Poner en vigor una estricta legislación de protección
del ambiente que impida que el avance económico conduzca
a la destrucción del sistema ecológico. La prosperidad
del turismo, la agricultura y otras actividades depende de un entorno
no contaminado.
Eliminación de las prohibiciones discriminatorias de los
cubanos referentes al acceso a los centros turísticos, hoteles
y balnearios en todo el territorio nacional.
Firmar, ratificar y respetar todos los pactos internacionales de
derechos humanos e incorporar a Cuba a la lucha activa contra el
terrorismo y el narcotráfico internacionales, así
como a los procesos de integración económica y política.
Garantizar la plena libertad religiosa y el acceso a los medios
de comunicación social de las instituciones religiosas.
La Habana, 17 de diciembre
de 2002 (Festividad de san Lázaro).
Nota: Partiendo del principio
de que toda obra humana es imperfecta, se abre esta propuesta a
consulta popular.