6 de Octubre del 2004

 

Una sospechosa invitación, un rapto más sospechoso y una cédula de identidad chimba.

En un artículo publicado por la prensa nacional Venezolana, se confunden (ese es el apropiado término) declaraciones del Sr. Ministro del Interior -el inefable Jesse Chacón-, con declaraciones de un periodista colombiano, una Diputada del partido de Gobierno llamada Marelis Pérez, el abogado del Comandante Granda de las FARC, una declaración en la página WEB de la susodicha Organización Narco-terrorista y declaraciones del Embajador de Venezuela en Colombia. La casi espeluznante historia comienza con la captura del Comandante de las FARC Rodrigo Granda, alias “Ricardo González”, supuestamente en la población de Cúcuta –según declararon las autoridades colombianas- el pasado 14 de Diciembre. El camarada Ricardo González Poco después de su detención el llamado “Canciller” de las FARC, un profesional de la banca incorporado a la guerrilla y convertido en Jefe de la Comisión Internacional de este grupo, declaró a un periodista que su captura había sido realizada en Caracas, donde había sido secuestrado y de ahí llevado a Colombia.La historia se complica cuando, en la página WEB de la Narco-Guerrilla Fidelista que ahora se hace llamar “Bolivariana”, aparece una declaración de su Comité Ejecutivo, donde se le piden “aclaraciones” al Gobierno de Venezuela y se acusa a éste, de no proteger a los miembros de Organismos “Bolivarianos” que se encuentren en su territorio. La declaración de los narco-guerrilleros, provocó una cadena de respuestas, unas airadas y otras tímidamente defensoras del territorio nacional, pero las unas y las otras dejando muy mal parado al Gobierno “bolivariano” del tal ex Tte. Coronel Chávez. El Ministro del Interior y Justicia, acosado por la prensa, declaró que en principio no había ninguna constancia de la estancia de Granda,“el Canciller”, en Venezuela y que se desconocían los hechos relatados por la prensa Colombiana, pero que el Gobierno Venezolano no tenía que hacer aclaraciones a ningún grupo, en referencia al Comunicado de las FARC. Anteriormente la diputada Merelis Pérez Marcano, del MVR, había reclamado airadamente al Gobierno por el “secuestro” de Granda, apuntando que éste estaba en Venezuela y había asistido al “Congreso Bolivariano de los Pueblos” en Maturín, y que su presencia en el país -aunque estuviera ilegalmente- debería ser protegida por el respeto a los Derechos Humanos. Hoy declaró al Diario Ultimas Noticias, que el Guerrillero Granda, se encontraba en el Congreso -celebrado en Caracas, Maturín y Maracaibo los días 6,7 y 8 de Diciembre- y que trató de intervenir, lo que fue rechazado porque, según la antes citada, no estaba “oficialmente invitado por lo cual el Sr. Granda distribuyó un comunicado y se retiró”. Los puntos de este “comunicado” fueron integrados casi todos al Documento final, según declararon a la prensa líderes del “Colectivo de Catia”, organización popular poco conocida pero invitada al tal Congreso, y que también afirmó que Granda había asistido al Congreso de Intelectuales Revolucionarios de Caracas. Sin embargo las FARC dicen en su página que sí “estaba oficialmente invitado y pide al Gobierno Venezolano fijar una posición clara frente a las demás organizaciones bolivarianas que eventualmente visiten el país”.“Lo ocurrido al camarada Ricardo es un deplorable precedente, que debe esclarecerse con la mayor brevedad posible” concluye el comunicado de las FARC. El abogado del capturado o secuestrado Granda, Dr. Miguel González, intervino en la compleja situación y le echó unas dos toneladas de combustible al tema, al afirmar que Granda “es ciudadano venezolano, que como muchos otros de sus compatriotas tienen doble nacionalidad, que posee la cédula de identidad Venezolana Nº : 22,118,1142 y que debe ser protegido por el Gobierno ese País”.Éste Nº de Cédula, se corresponde con los últimos entregados por el gobierno Venezolano en el operativo de cedulación que precedió al Acto Revocatorio convocado por el Consejo Nacional Electoral el pasado 15 de Agosto. Luego tiene la posibilidad de ser una de las cédulas chimbas(en jerga venezolana falso o de discutible origen) que se entregaron -según insistentes rumores- en esa oportunidad. Por otra parte el embajador de Venezuela en Bogotá, Carlos Rodolfo Santiago, en declaraciones a Radio Caracol, aclaró terminantemente que Venezuela no tiene que dar explicaciones a las FARC, que el Gobierno solo lo hace con otros Gobiernos, pero no con Grupos. Además aseguró que el Gobierno Nacional está investigando lo sucedido. En este orden de ideas, el inefable Jesé Chacón, dijo que se estaba investigando el posible secuestro de una persona, que casualmente coincide con los datos del “camarada”, el día 13 de Diciembre en las cercanías de la estación del Metro de Bellas Artes. Añadió que existen versiones que señalan a miembros o ex miembros de cuerpos policiales venezolanos como autores del hecho, aunque otras investigaciones se orientan a policías Colombianos que se hacían pasar por policías de Venezuela. Chacón insistió en que no hay pruebas de que este sujeto, el camarada Granda, hubiera recibido visa en algún consulado Venezolano o hubieses cruzado legalmente la frontera. Es decir que un líder importantísimo de la Guerrilla marxista-fidelista de las FARC, organización declarada terrorista por los Organismos Internacionales, se aparece caído del Olimpo, en un Congreso Bolivariano de los Pueblos de factura sospechosa; entrega un documento, aunque no estaba “invitado”; tiene una cédula medio sospechosa venezolana; viaja como Pedro por su casa de Maturín a Caracas; se entrevista con dirigentes políticos del Gobierno; organizaciones de base que apoyan y son apoyadas por el Gobierno Chavista dicen que estuvo también en el Congreso de Intelectuales Revolucionarios; se pasea por la ciudad capital; va a una entrevista con “amigos” en al céntrica Ave. Universidad y es “secuestrado” en las cercanías de una estación del Metro y el Gobierno Venezolano no sabe nada... Esa película de misterio, es tan falsa como la cédula del “camarada” y la no-invitación al Congreso.El gobierno venezolano tiene que explicarle, no a las FARC que es un grupo terrorista, sino al pueblo de Venezuela que hacía ese delincuente aquí, con quién se entrevistó, como entró al País y quién lo protegía.Basta ya de amparar y colaborar con grupos despreciables. En Venezuela queremos Paz, Justicia y Verdad no engaños, ni confabulaciones en las que se gastan a montones los dineros de un País lleno de desempleo, trabajadores informales, ranchos que llenan las faldas de la cordillera de la Costa, miseria y basura por todas partes. Este Gobierno es la copia exacta del drama relatado. Una mentira sobre otra en medio de actividades oscuras y apoyos a grupos rechazados por la humanidad en pleno. Un retrato del Chavismo.