La siguiente
carta ha sido enviada a Carlos A. Oyarce, Director y Webmaster de
Acción Democrática Cubana por Félix Gerardo Vega
Ruiz, quien cumple una condena de 7 años en las cárceles
del régimen de Fidel Castro, por sus ideas políticas.
Dicha misiva fue redactada cuando se encontraba en la prisión
de Quivicán. En estos momentos ha sido trasladado a la prisión
Combinado del Este en Ciudad de la Habana. Por la importancia y trascendencia
de esta carta, Net for Cuba International solicitó la autorización
para su posterior publicación y divulgación.
-------------------------------------------------------------------------------------------
Octubre 23, 2004
Dios, Amor, Paz, Libertad,
Democracia.
Hermanos de lucha,
Hermanos de la fe:
Sr. Carlos Oyarce,
Con la fe de la honradez
y la fuerza digna de nuestra lucha, me dirijo a usted, por encargo
de todos los cubanos, y en especial de todos los hermanos presos de
conciencia que hoy nos encontramos sufriendo injustos encarcelamientos
en las mazmorras del dictador Castro. Hermanos, antes que nada deseo
que al recibo de la presente se encuentre en unión de todos
los hermanos del exilio, rebosando de infinita salud, paz, y sobre
todas las cosas, mucha fe, con la ayuda de nuestro señor Jehová
Dios.
Señor Oyarce, desde
el lugar mas aislado de la prisión de Quivicán, desde
la celda numero 4, el preso de conciencia confinado Félix Gerardo
Vega Ruiz, perteneciente al Partido Pro Derechos Humanos de Cuba,
afiliado a la Fundación Andrei Sajarov, luchador incansable
de los Derechos Humanos de Cuba, le hace esta sincera y confortable
escritura, para que sepa usted el trabajo que llevo a cabo a pesar
de encontrarme encarcelado.
Los hombres de ideales
justos y principios fraguados, estamos bien definidos. Y nuestro mayor
anhelo, es la libertad, no solo de todos los presos políticos,
también de nuestra Cuba, es por eso que aunque sufrimos el
horrendo dolor del presidio, no flaqueamos, ni claudicamos, luchamos
contra la dictadura en estas cárceles, con honor y principios,
exigiéndole con nuestras posiciones de rebeldía y protesta,
que no torturen ni golpeen a los presos, que se les brinde atención
medica y que se les brinde una alimentación adecuada, como
personas humanas y otras violaciones mas. Esta lucha diaria la llevamos
a cabo de muchas maneras y con un objetivo. En ocasiones cuando somos
golpeados injustamente o cualquier violación que se cometa,
nos sometemos a huelgas de hambre en protesta, ponemos carteles en
las puertas de las celdas, expresando nuestros ideales, no cumplimos
con el plan que los esbirros uniformados de verde de Castro, le llaman
reeducación, no usamos ropa de presos bajo ningún concepto
y todo nuestro sacrificio es con el objetivo de poder denunciar con
la ayuda de nuestros hermanos de lucha que se encuentran gozando de
la hermosa libertad y todos ustedes desde el exilio, demostrar al
mundo entero y la humanidad, que en Cuba no existen Derechos Humanos,
lo demostramos con hechos palpables y vividos, porque vivimos en el
monstruo y le conocemos sus entrañas. Demostrar que el pueblo
de Cuba realmente vive bajo una dictadura totalitaria asesina.
Hoy no me detengo a pensar
en el dolor que me consume dentro de estas rejas, pues predico la
verdad de nuestra lucha hermosa y transparente a todos los presos
comunes, como se predica el Evangelio en la Palabra de Dios. Hoy muchos
presos en la Prisión de Quivicán están de lado
de la verdad, se han sumido a nuestra causa, aunque sus nombres no
se sepan y eso me enorgullece, y si perezco en nuestra lucha, moriré
en paz. Mi fe acompañará a los demás cubanos
a disfrutar de la segura victoria.
Quiero que usted sepa que
en la prisión de Quivicán, todos los presos de conciencia
que habemos, estamos consagrados a una hermandad y trabajamos unidos,
estamos llevando a cabo una libertad muy hermosa y humana “la
actividad de la vela”. Todos los miércoles prendemos
una vela a las 8:30 PM por 10 minutos, acompañada de oraciones
en el nombre de Jehová Dios, oramos por todos los hermanos
cubanos, que han perecido en el mar en busca de libertad, y hoy más
de 30 personas, están sumadas a la actividad.
Hermano incondicional de
lucha y de la fe, aprovecho la oportunidad para felicitarlo a usted
y todos los hermanos que trabajan en la brillante idea de la ayuda
humanitaria de medicamentos y otras cosas mas, pues realmente es algo
importantísimo, ya que en este infierno, hermano, uno de los
trabajos psicológicos y macabros del Departamento de la Seguridad
del Estado, consiste en privarnos de todo tipo de atención
medica a los presos de conciencia, personalmente yo le agradezco su
brillante trabajo, pues son ustedes nuestro pasal principal. Con su
apoyo la vida del Presidio, se nos torna con menos dolor.
Señor Oyarce, la
lucha de todos los presos de conciencia en esta prisión es
pacifica, pero con mucho valor y sentido. El día 16 de octubre
fui golpeado brutalmente e injustamente por los esbirros de esta prisión.
El día 17 fue golpeado nuestro hermano incondicional Virgilio
Marante Guelmes y Alexander Fernández Rico y nos lanzamos a
una huelga de hambre, también sumándose nuestro hermano
Carlos Martín Gómez, que vive confinado en la celdas
de castigo de esta prisión; huelga en protesta y rebeldía,
poniendo carteles y en ellos expresando y exigiendo: libertad, democracia,
etcétera, y hacerle saber a la humanidad, el motivo de nuestra
huelga. La misma se extendió hasta el día 22, a las
5 PM. Reconozco que las huelgas de hambre, consumen nuestra salud,
pero dijo nuestro Apóstol José Martí, que el
hombre que clama, vale más que el que suplica. El que insiste,
hace pensar al que otorga. Y los derechos se toman, no se piden, se
arrancan, no se mendigan.
Deseo que me salude a todos
los hermanos que se encuentran en el exilio y especial a todos los
que pertenecen a su organización, y a usted queda estimándole
y sirviéndole su hermano de lucha y de la fe, plantado hasta
la libertad y la democracia en Cuba,
Félix Gerardo Vega
Ruiz,
Partido Pro Derechos Humanos de Cuba,
Afiliado a la Fundación Andrei Sajarov.
“Los hombres que ceden, no son los que hacen a los pueblos,
sino los que se revelan. El déspota cede a quien se le encara,
con su única manera de ceder; que es desaparecer: No cede jamás
a quien se le humilla. A los que le desafían; respeta: nunca
a sus cómplices”
José Martí
¡Vivan los Derechos
Humanos!
¡Viva Cuba Libre!