23 de Febrero, 2005

 

 

Carta de un preso desde una celda de castigo en Cuba

 

La siguiente carta ha sido enviada a Carlos A. Oyarce, Director y Webmaster de Acción Democrática Cubana por Félix Gerardo Vega Ruiz, quien cumple una condena de 7 años en las cárceles del régimen de Fidel Castro, por sus ideas políticas. Dicha misiva fue redactada cuando se encontraba en la prisión de Quivicán. En estos momentos ha sido trasladado a la prisión Combinado del Este en Ciudad de la Habana. Por la importancia y trascendencia de esta carta, Net for Cuba International solicitó la autorización para su posterior publicación y divulgación.

-------------------------------------------------------------------------------------------

Octubre 23, 2004

Dios, Amor, Paz, Libertad, Democracia.

Hermanos de lucha,
Hermanos de la fe:

Sr. Carlos Oyarce,

Con la fe de la honradez y la fuerza digna de nuestra lucha, me dirijo a usted, por encargo de todos los cubanos, y en especial de todos los hermanos presos de conciencia que hoy nos encontramos sufriendo injustos encarcelamientos en las mazmorras del dictador Castro. Hermanos, antes que nada deseo que al recibo de la presente se encuentre en unión de todos los hermanos del exilio, rebosando de infinita salud, paz, y sobre todas las cosas, mucha fe, con la ayuda de nuestro señor Jehová Dios.

Señor Oyarce, desde el lugar mas aislado de la prisión de Quivicán, desde la celda numero 4, el preso de conciencia confinado Félix Gerardo Vega Ruiz, perteneciente al Partido Pro Derechos Humanos de Cuba, afiliado a la Fundación Andrei Sajarov, luchador incansable de los Derechos Humanos de Cuba, le hace esta sincera y confortable escritura, para que sepa usted el trabajo que llevo a cabo a pesar de encontrarme encarcelado.

Los hombres de ideales justos y principios fraguados, estamos bien definidos. Y nuestro mayor anhelo, es la libertad, no solo de todos los presos políticos, también de nuestra Cuba, es por eso que aunque sufrimos el horrendo dolor del presidio, no flaqueamos, ni claudicamos, luchamos contra la dictadura en estas cárceles, con honor y principios, exigiéndole con nuestras posiciones de rebeldía y protesta, que no torturen ni golpeen a los presos, que se les brinde atención medica y que se les brinde una alimentación adecuada, como personas humanas y otras violaciones mas. Esta lucha diaria la llevamos a cabo de muchas maneras y con un objetivo. En ocasiones cuando somos golpeados injustamente o cualquier violación que se cometa, nos sometemos a huelgas de hambre en protesta, ponemos carteles en las puertas de las celdas, expresando nuestros ideales, no cumplimos con el plan que los esbirros uniformados de verde de Castro, le llaman reeducación, no usamos ropa de presos bajo ningún concepto y todo nuestro sacrificio es con el objetivo de poder denunciar con la ayuda de nuestros hermanos de lucha que se encuentran gozando de la hermosa libertad y todos ustedes desde el exilio, demostrar al mundo entero y la humanidad, que en Cuba no existen Derechos Humanos, lo demostramos con hechos palpables y vividos, porque vivimos en el monstruo y le conocemos sus entrañas. Demostrar que el pueblo de Cuba realmente vive bajo una dictadura totalitaria asesina.

Hoy no me detengo a pensar en el dolor que me consume dentro de estas rejas, pues predico la verdad de nuestra lucha hermosa y transparente a todos los presos comunes, como se predica el Evangelio en la Palabra de Dios. Hoy muchos presos en la Prisión de Quivicán están de lado de la verdad, se han sumido a nuestra causa, aunque sus nombres no se sepan y eso me enorgullece, y si perezco en nuestra lucha, moriré en paz. Mi fe acompañará a los demás cubanos a disfrutar de la segura victoria.

Quiero que usted sepa que en la prisión de Quivicán, todos los presos de conciencia que habemos, estamos consagrados a una hermandad y trabajamos unidos, estamos llevando a cabo una libertad muy hermosa y humana “la actividad de la vela”. Todos los miércoles prendemos una vela a las 8:30 PM por 10 minutos, acompañada de oraciones en el nombre de Jehová Dios, oramos por todos los hermanos cubanos, que han perecido en el mar en busca de libertad, y hoy más de 30 personas, están sumadas a la actividad.

Hermano incondicional de lucha y de la fe, aprovecho la oportunidad para felicitarlo a usted y todos los hermanos que trabajan en la brillante idea de la ayuda humanitaria de medicamentos y otras cosas mas, pues realmente es algo importantísimo, ya que en este infierno, hermano, uno de los trabajos psicológicos y macabros del Departamento de la Seguridad del Estado, consiste en privarnos de todo tipo de atención medica a los presos de conciencia, personalmente yo le agradezco su brillante trabajo, pues son ustedes nuestro pasal principal. Con su apoyo la vida del Presidio, se nos torna con menos dolor.

Señor Oyarce, la lucha de todos los presos de conciencia en esta prisión es pacifica, pero con mucho valor y sentido. El día 16 de octubre fui golpeado brutalmente e injustamente por los esbirros de esta prisión. El día 17 fue golpeado nuestro hermano incondicional Virgilio Marante Guelmes y Alexander Fernández Rico y nos lanzamos a una huelga de hambre, también sumándose nuestro hermano Carlos Martín Gómez, que vive confinado en la celdas de castigo de esta prisión; huelga en protesta y rebeldía, poniendo carteles y en ellos expresando y exigiendo: libertad, democracia, etcétera, y hacerle saber a la humanidad, el motivo de nuestra huelga. La misma se extendió hasta el día 22, a las 5 PM. Reconozco que las huelgas de hambre, consumen nuestra salud, pero dijo nuestro Apóstol José Martí, que el hombre que clama, vale más que el que suplica. El que insiste, hace pensar al que otorga. Y los derechos se toman, no se piden, se arrancan, no se mendigan.

Deseo que me salude a todos los hermanos que se encuentran en el exilio y especial a todos los que pertenecen a su organización, y a usted queda estimándole y sirviéndole su hermano de lucha y de la fe, plantado hasta la libertad y la democracia en Cuba,

Félix Gerardo Vega Ruiz,
Partido Pro Derechos Humanos de Cuba,
Afiliado a la Fundación Andrei Sajarov.


“Los hombres que ceden, no son los que hacen a los pueblos, sino los que se revelan. El déspota cede a quien se le encara, con su única manera de ceder; que es desaparecer: No cede jamás a quien se le humilla. A los que le desafían; respeta: nunca a sus cómplices”

José Martí

¡Vivan los Derechos Humanos!
¡Viva Cuba Libre!