Un grupo
de disidentes cubanos presentó el jueves una serie de propuestas
para "sacar al país de la crisis", en un intento
de promover una alternativa al gobierno comunista del presidente
Fidel Castro.
La lista
de las 36 reformas propuestas fue compilada "tomando en cuenta
la pésima situación económica, política,
social y de derechos
humanos que sufre la inmensa mayoría de nuestro pueblo",
dijo un comunicado de la plataforma Todos Unidos, que, según
fuentes disidents, reúne a más de 200 grupos de la
hasta ahora minoritaria y fragmentada disidencia cubana.
El gobierno cubano no
hizo comentarios a las propuestas de los disidentes, a los que considera
en su conjunto como contrarrevolucionarios financiados por Estados
Unidos para desestabilizar el sistema unipartidista vigente en la
isla.
Estas
propuestas, que incluyen, entre otras, varias medidas para liberar
la iniciativa privada, están encaminadas, según el
disidente Vladimiro Roca, a aumentar el respaldo popular al Proyecto
Varela, una iniciativa disidente que recogió más de
11.000 firmas solicitando un referéndum sobre cambios políticos.
"Se
pretende movilizar a la población detrás del Proyecto
Varela... Estas propuestas muestran cómo resultaría
el Proyecto Varela de aprobarse", señaló Roca,
que fue puesto en libertad en mayo tras cumplir cinco años
de cárcel por su labor opositora.
El gobierno
de Castro, en el poder desde la revolución de 1959, ha ignorado
ese proyecto, que fue entregado a la Asamblea Nacional en mayo para
que lo estudiara.
Roca
se mostró poco esperanzado en que el pleno de la Asamblea,
que se reúne este sábado, trate el Proyecto Varela.
"No
creemos que vayan a darle respuesta en esta sesión de la
Asamblea... Su respuesta es la que han dado siempre, dejar dormir
las cosas y no dar respuesta", comentó Roca, flanqueado
por otros disidentes como Elizardo Sánchez, Héctor
Palacios y Raúl Rivero.
Entre
las 36 propuestas presentadas se incluyen la libertad de empresa,
la rebaja de los precios en dólares, el fortalecimiento del
peso cubano, el libre mercado agrícola, la libertad para
comprar vehículos, para salir y entrar del país o
para acceder a Internet y a la televisión por cable.
Los disidentes
también piden en su documento la despolitización de
la enseñanza, la desmilitarización de la sociedad,
la libertad de los 250 presos políticos que aseguran existen
en el país y la libertad religiosa.
Estas
propuestas son el último intento de la oposición cubana,
que trabaja desde la ilegalidad y con gran precariedad de medios,
por consolidarse y ofrecer una voz alternativa unida.
"El
gobierno continúa su política inmovilista... a pesar
de que la población está cada vez más descontenta
y reclama cambios", dijo Roca, quien afirmó que iban
a lanzar una campaña para dar a conocer sus propuestas.
"Estas
propuestas son un programa alternativo al del gobierno", sostuvo
Sánchez.
La economía
cubana, que se estaba aún recuperando del colapso de su aliado
soviético a principios de los noventa, se ha resentido seriamente
este año con el descenso del turismo y la subida de los precios
del petróleo.
El gobierno
de Castro culpa de los problemas económicos al embargo económico
que Washington mantiene sobre la isla desde hace más de cuatro
décadas.