09 de Febrero, 2005

 

La Justicia Ciega


 

Por: Raul Fernandez Rivero

 

Es sorprendente como, por mucho que trato de ver la balanza de la Justicia erguida, en su fiel, equilibrada y mostrando la igualdad en su incontrovertible imparcialidad, siempre la veo inclinándose vilmente hacia un solo lado.

Quizás me ha afectado el polvo que los años han lanzado a mis ojos. Tal vez un enlace entre dendritas y neuronas me falla, en la zona de la visión de mi cansado cerebro.

Pero lo cierto es que no sólo me pasa con “la Justiciera Balanza”. También algo ocurre con la soberbia estatua que representa la Justicia, cuerpo de mujer de delicadas formas, pero con un carácter robusto, como de madre que, siempre dispuesta, defiende con los dientes y las uñas al hijo herido. Esta impactante señora siempre ha sido ciega. O mejor la mantenían sin ver con una venda sobre sus ojos.

Una venda, que dicen la Equidad la colocó sobre sus ojos, y es señal universal que sus decisiones no son producto de la suerte, ni del dinero o la riqueza material, ni del poder o la influencia, que solo responde a quién tiene el derecho o la razón, con absoluta independencia de su sexo, religión, color de la piel, inclinaciones sexuales, genero ó ideas políticas o filosóficas.

Le quitaron la venda a la señora de la balanza. Y aprovechando la oportunidad en que ésta dama, de proba historia, ha sido sorprendida por la fuerte luz solar del trópico mañanero o el resplandor fulgurante de las luces nocturnas de autos, anuncios y edificaciones -regalo del petróleo mal usado- le impiden ver, con claridad, que una mano peluda cual extremo de espantajo fantasmal o mono gigante aprovechado, están moviendo las decisiones judiciales como al resto del país. Es decir en fanática, pervertida y descarada parcialidad política.

Un magistrado, nombrado por la nueva y nutrida representación en el más alto Tribunal de la república como Presidente de la Corte, de apellido Mesa, tal vez en recuerdo de la mesa del Rey Arturo, circular mesón de míticos atávares, donde los caballeros de Arturo aconsejaban al Rey, de una Monarquía absolutista, donde el que no estaba con el Rey estaba en contra suya. Pues el susodicho sujeto acaba de declarar que la Justicia no tiene venda y que su Balanza no está en el fiel. Es decir, que él decide por “el proceso”, porque estuvo preso 7 veces, es ñangara de academia y además, ¡qué carizo ¡ ¡el 4 de Febrero no hubo un sangriento golpe militar sino una insurrección ¡ Claro eso solo significa que el magistrado en cuestión no tiene ni la más remota idea de que es una insurrección, ni se ha leído jamás que es un golpe Militar. El fatal día de Febrero un grupo de militares alegando la corrupción administrativa, se levantaron en armas contra el gobierno constitucional y legítimamente elegido -y con mas votación de la que cualquier otro hubiera sacado- con el propósito de instaurar un régimen militar que suspendería todas las instituciones. ¿Revuelta? ¡ Si será bruto el tipo! Poco después otro grupo de los actuales mandantes de este Gobierno militar, lleno de incapaces, sonó otro intento de Golpe, con bombardeo aéreo y todo, donde tristemente ocurrió el asesinato de los porteros del Canal 8, al parecer súper machos desarmados que guardaban el canal. Éstas proezas militares terminaron en la rendición vulgar y cobarde de sus autores. Un grupo de militares cobardes el 4 de Febrero atacaron la residencia de la Casona donde se encontraba acuartelada ....la esposa de Carlos Andrés, Primera Dama de la república, con sus hijas, una nieta y las niñeras y demás personal doméstico. Los héroes de “La Revuelta”, que llama sin pudor el Magistrado Mesa, atacaron mujeres indefensas. ¡Qué Revuelta!

Al propio tiempo el Dr. Mesa, bueno yo no sé si es Doctor, “casos habemos”,

también dice que el pronunciamiento militar y la formación de un gobierno de guachafita por el Dr. Carmona, cuando el General Tri-Soleado Rincón, dijo-yo lo escuche clarito- que Chávez había renunciado, eso si era un golpe.

¡Vaya confusión supremo-tribunalicia ¡ El magistrado comunista, está cambiando la historia!!

Pero no queda ahí el asunto, tenemos ya detectado el que le quitó la venda a la Justicia, El Fiscal General, después de meter la pata hasta mas arriba del ombligo, con el famoso asesinato del Fiscal Anderson, ahora no acusa a los que sacaron la plata de su casa y si a cualquiera que haya dado información, mientras los que sacaron la plata, la propia misteriosa cantidad de pacas de billetes, que se contaban con un contador automático de Billetes que el Fiscal Anderson tenía en su casa, las armas y la caja fuerte abierta no aparecen en ningún lado.

Los asesinatos de López, el asalto a la casa de sus honorables padres y la pérdida rara de cosas de su casa, la muerte en confusas condiciones de Sánchez que sus familiares exigen sea investigada, son desechados del proceso. A pesar de estar claro que Danilo Anderson fue vilmente asesinado, posiblemente por encargo, todavía insisten en que un tribunal de Terrorismo siga el caso.

Resulta además que el Fiscal General de la Nación, no considera importante que a un líder de los Faracos lo hayan cedulado, inscrito en el Registro Electoral, y que el socio se paseara por congresos y reuniones en todo el País. ¿No se le ha ocurrido Sr. Fiscal que debe por Noticia criminis iniciar una investigación por las irregularidades del proceso de cedulación masiva de extranjeros. ?

Hay que tener el departamento gonadal extremadamente crecido, para decir que en las cedulaciones fueron tomadas por de buena Fé las solicitudes de los aspirantes extranjeros y meses antes tomaron por ser de mala Fé las firmas de los Venezolanos para solicitar el referéndum. ¡Qué inocentes y buenos se volvieron Rodríguez y Bataglini, pareja de ñangaras de la misma escuela que Mesa!

Ni piense amigo, la justicia, está con la balanza inclinada y su venda se fue a bolina como un papalote infantil.

Ya no es ciega, ahora vé antes de decidir, si tienes el Carné del MVR, vas bien, sino prepárate que la mano de la señora que era ciega y ahora no, es muy pesada.

¡Y vaya Tribunal Electoral! No creo en lo que dicen ni aunque me cuenten la Historia de la Caperucita sin errores y el otro el máximo, el supremo, ni es legal, ni capaz, ni serio.

Ni balanza equilibrada ni diosa ciega, otro bonche chavista, en eso quedó la justicia, y la famosa reforma del poder Judicial del año 99. Exactamente igual que la otra famosa promesa de acabar la corrupción. Y todas las demás. Vamos a proponer que organicen la Misión Cumplir, a ver si por vergüenza arreglan algo.