Por: Raul Fernandez Rivero
Es sorprendente
como, por mucho que trato de ver la balanza de la Justicia erguida,
en su fiel, equilibrada y mostrando la igualdad en su incontrovertible
imparcialidad, siempre la veo inclinándose vilmente hacia un
solo lado.
Quizás me ha afectado
el polvo que los años han lanzado a mis ojos. Tal vez un enlace
entre dendritas y neuronas me falla, en la zona de la visión
de mi cansado cerebro.
Pero lo cierto es que
no sólo me pasa con “la Justiciera Balanza”. También
algo ocurre con la soberbia estatua que representa la Justicia, cuerpo
de mujer de delicadas formas, pero con un carácter robusto,
como de madre que, siempre dispuesta, defiende con los dientes y las
uñas al hijo herido. Esta impactante señora siempre
ha sido ciega. O mejor la mantenían sin ver con una venda sobre
sus ojos.
Una venda, que dicen la
Equidad la colocó sobre sus ojos, y es señal universal
que sus decisiones no son producto de la suerte, ni del dinero o la
riqueza material, ni del poder o la influencia, que solo responde
a quién tiene el derecho o la razón, con absoluta independencia
de su sexo, religión, color de la piel, inclinaciones sexuales,
genero ó ideas políticas o filosóficas.
Le quitaron la venda a
la señora de la balanza. Y aprovechando la oportunidad en que
ésta dama, de proba historia, ha sido sorprendida por la fuerte
luz solar del trópico mañanero o el resplandor fulgurante
de las luces nocturnas de autos, anuncios y edificaciones -regalo
del petróleo mal usado- le impiden ver, con claridad, que una
mano peluda cual extremo de espantajo fantasmal o mono gigante aprovechado,
están moviendo las decisiones judiciales como al resto del
país. Es decir en fanática, pervertida y descarada parcialidad
política.
Un magistrado, nombrado
por la nueva y nutrida representación en el más alto
Tribunal de la república como Presidente de la Corte, de apellido
Mesa, tal vez en recuerdo de la mesa del Rey Arturo, circular mesón
de míticos atávares, donde los caballeros de Arturo
aconsejaban al Rey, de una Monarquía absolutista, donde el
que no estaba con el Rey estaba en contra suya. Pues el susodicho
sujeto acaba de declarar que la Justicia no tiene venda y que su Balanza
no está en el fiel. Es decir, que él decide por “el
proceso”, porque estuvo preso 7 veces, es ñangara de
academia y además, ¡qué carizo ¡ ¡el
4 de Febrero no hubo un sangriento golpe militar sino una insurrección
¡ Claro eso solo significa que el magistrado en cuestión
no tiene ni la más remota idea de que es una insurrección,
ni se ha leído jamás que es un golpe Militar. El fatal
día de Febrero un grupo de militares alegando la corrupción
administrativa, se levantaron en armas contra el gobierno constitucional
y legítimamente elegido -y con mas votación de la que
cualquier otro hubiera sacado- con el propósito de instaurar
un régimen militar que suspendería todas las instituciones.
¿Revuelta? ¡ Si será bruto el tipo! Poco después
otro grupo de los actuales mandantes de este Gobierno militar, lleno
de incapaces, sonó otro intento de Golpe, con bombardeo aéreo
y todo, donde tristemente ocurrió el asesinato de los porteros
del Canal 8, al parecer súper machos desarmados que guardaban
el canal. Éstas proezas militares terminaron en la rendición
vulgar y cobarde de sus autores. Un grupo de militares cobardes el
4 de Febrero atacaron la residencia de la Casona donde se encontraba
acuartelada ....la esposa de Carlos Andrés, Primera Dama de
la república, con sus hijas, una nieta y las niñeras
y demás personal doméstico. Los héroes de “La
Revuelta”, que llama sin pudor el Magistrado Mesa, atacaron
mujeres indefensas. ¡Qué Revuelta!
Al propio tiempo el Dr.
Mesa, bueno yo no sé si es Doctor, “casos habemos”,
también dice que
el pronunciamiento militar y la formación de un gobierno de
guachafita por el Dr. Carmona, cuando el General Tri-Soleado Rincón,
dijo-yo lo escuche clarito- que Chávez había renunciado,
eso si era un golpe.
¡Vaya confusión
supremo-tribunalicia ¡ El magistrado comunista, está
cambiando la historia!!
Pero no queda ahí
el asunto, tenemos ya detectado el que le quitó la venda a
la Justicia, El Fiscal General, después de meter la pata hasta
mas arriba del ombligo, con el famoso asesinato del Fiscal Anderson,
ahora no acusa a los que sacaron la plata de su casa y si a cualquiera
que haya dado información, mientras los que sacaron la plata,
la propia misteriosa cantidad de pacas de billetes, que se contaban
con un contador automático de Billetes que el Fiscal Anderson
tenía en su casa, las armas y la caja fuerte abierta no aparecen
en ningún lado.
Los asesinatos de López,
el asalto a la casa de sus honorables padres y la pérdida rara
de cosas de su casa, la muerte en confusas condiciones de Sánchez
que sus familiares exigen sea investigada, son desechados del proceso.
A pesar de estar claro que Danilo Anderson fue vilmente asesinado,
posiblemente por encargo, todavía insisten en que un tribunal
de Terrorismo siga el caso.
Resulta además
que el Fiscal General de la Nación, no considera importante
que a un líder de los Faracos lo hayan cedulado, inscrito en
el Registro Electoral, y que el socio se paseara por congresos y reuniones
en todo el País. ¿No se le ha ocurrido Sr. Fiscal que
debe por Noticia criminis iniciar una investigación por las
irregularidades del proceso de cedulación masiva de extranjeros.
?
Hay que tener el departamento
gonadal extremadamente crecido, para decir que en las cedulaciones
fueron tomadas por de buena Fé las solicitudes de los aspirantes
extranjeros y meses antes tomaron por ser de mala Fé las firmas
de los Venezolanos para solicitar el referéndum. ¡Qué
inocentes y buenos se volvieron Rodríguez y Bataglini, pareja
de ñangaras de la misma escuela que Mesa!
Ni piense amigo, la justicia,
está con la balanza inclinada y su venda se fue a bolina como
un papalote infantil.
Ya no es ciega, ahora
vé antes de decidir, si tienes el Carné del MVR, vas
bien, sino prepárate que la mano de la señora que era
ciega y ahora no, es muy pesada.
¡Y vaya Tribunal
Electoral! No creo en lo que dicen ni aunque me cuenten la Historia
de la Caperucita sin errores y el otro el máximo, el supremo,
ni es legal, ni capaz, ni serio.
Ni balanza equilibrada
ni diosa ciega, otro bonche chavista, en eso quedó la justicia,
y la famosa reforma del poder Judicial del año 99. Exactamente
igual que la otra famosa promesa de acabar la corrupción. Y
todas las demás. Vamos a proponer que organicen la Misión
Cumplir, a ver si por vergüenza arreglan algo.