Queridos
hermanos:
Una vez
más nos reunimos en este 24 de Febrero para honrar la memoria
de Armando Alejandre, Mario de la Peña, Carlos Costa y Pablo
Morales en el noveno aniversario de su muerte. Estos cuatro jovenes,
llenos de esperanza y amor para una Cuba mejor, fueron las víctimas
de un crímen infame. Un crímen contra la humanidad cometido
por MiGs de la Fuerza Aérea Cubana, siguiendo ordenes de Fidel
Castro y su hermano Raúl. También nos reunimos para
renovar nuestro reclamo de verdad y justicia, como nuestra mejor manera
de honrar a nuestros pilotos caídos.
ACERCA
DE LA VERDAD
El derribo
de los aviones de HAR, un acto de terrorismo internacional, ocurrió
bajo el escrutínio visual y en vivo de un sofisticado sistema
de radar y de estaciones de radio escucha pertenecientes al gobierno
de EEUU. Dichos sistemas documentaron en detalle el ataque y el derribo
de dos de nuestros aviones y una persecución al tercer avión
que duró 53 minutos. En previas ocasiones, HAR había
recibido avisos de agencias del gobierno de EEUU cuando observaban
MiGs cercanos a los aviones de HAR. El 24 de Febrero de 1996 no fué
así. Ese día no hubo aviso para las víctimas,
ni la consabida respuesta militar que pudiera haber evitado el ataque.
El instrumento para disuadir y prevenir el ataque radicaba en una
simple llamada telefónica, a la base aérea de Homestead.
El crímen,
flagrante en sí, tuvo como complemento la inusitada interrupción
de un mecanismo activo para la defensa aérea que pudo haber
prevenido el derribo. Ha sido bien documentada la advertencia dada
por los monitores de radar de NORAD en California a la base aérea
de Tindall en la Florida (SEADS) que tuvo como respuesta el comentario:
“no se preocupe, nos estamos ecargando de eso”. La orden
que llegó a los interceptores de la base aérea de Homestead
fué la de suspender la alerta de combate, a pesar de estar
los aviones listos para despegar. Esto sucedía cuando la tripulación
de cuatro sobrevivientes, que me incluía, se convertían
horrorizados en testigos del crimen.
La razón
dada por el gobierno de EEUU en esos momentos, fué que un “error
de comunicaciones” había tenido lugar, causando la suspensión
de un sistema activo de defensa que pudo haber evitado las acciones
de los MiGs de Castro, como había sucedido en el pasado, incluyendo
esa misma mañana. Cuatro civiles (tres de ellos ciudadanos
norteamericanos) fueron asesinados y dos aviones civiles de matrícula
norteamericana fueron destruidos en espacio aéreo internacional
a 29 millas al norte de La Habana con misiles disparados desde los
MiGs.
Hasta esta
fecha, el gobierno de EEUU no ha dado explicación de dónde
procedía la orden de detener un procedimiento standard de defensa
o quien la dió.
La administración
del Presidente Clinton nunca investigó el mencionado “error
de comunicaciones”, ni se inició un procedimiento legal
para determinar quién estuvo en falta, ni dicha administración
ofreció justificación para su conducta de ese día.
LE DIÓ
LA ADMINISTRACIÓN CLINTON INSTRUCCIÓN A LOS SERVICIOS
MILITARES DE EEUU DE ASUMIR LA RESPONSABILIDAD POR LO QUE FUE UNA
DECISIÓN POLÍTICA QUE RESULTÓ EN LA MUERTE DE
CIUDADANOS NORTEAMERICANOS?
ES ÉSTA
LA RAZÓN POR LA CUAL UNA INVESTIGACIÓN SOBRE “ERROR
DE COMUNICACIONES” NUNCA SE COMENZÓ Y ES TAMBIÉN
EL POR QUÉ LA JUSTICIA SE HA IMPEDIDO POR TANTO TIEMPO?
ACERCA
DE LA JUSTICIA
El muy
demorado encausamiento criminal de Fidel y Raúl Castro por
este crímen, el cual ha sido ampliamente justificado por numerosas
investigaciones, testimonios, pruebas de prácticas aéreas
conducidas para el evento, espías cubanos que ayudaron a consumar
el hecho y que fueron condenados, pilotos de MiGs encausados por el
crímen y la admisión del propio Castro de haber dado
la orden para el derribo en una entrevista con Dan Rather, nos sitúa
9 años depués, todavía en espera de justicia.
Más
de cien mil firmas de nuestra comunidad en una petición realizada
al Presidente George W. Bush para el encausamiento de Castro continúa
sin respuesta. Otra petición para el encausamiento entregada
personalmente al Presidente Bush por Eva Barba, madre de Pablo Morales
en la Casa Blanca tres años atrás, así como otra
a John Ashcroft, secretario de Justicia aquí en Miami, también
continúa sin respuesta.
La retórica
oficial hacia Cuba, Castro y el futuro para una democracia en la isla,
han despertado grandes expectativas tanto en la isla como en la comunidad
exiliada. Es esta retórica consistente con la falta de un encausamiento
criminal a los hermanos Castro?
A medida
que escuchamos las más recientes declaraciones del Presidente
en apoyo a la política exterior de esta nación hacia
Iraq, nos sentimos obligados a decir: Señor Presidente, para
que la libertad y la democracia puedan existir y sobrevivir, también
tiene que haber verdad y justicia.
Sr. Presidente,
por favor responda a nuestra petición hecha en nombre de esos
cuatro jovenes asesinados 9 años atrás cuando pacíficamente
luchaban para salvar la vida y la libertad de personas desconocidas
para ellos. Le rogamos a usted que haga esto en el mismo espíritu
por el cual los norteamericanos luchan hoy en regiones distantes del
mundo.
POR FAVOR,
RETIRE USTED TODOS LOS INMERECIDOS OBSTÁCULOS
POLÍ TICOS Y PROCEDA A ENCAUSAR POR ASESINATO A LOS HERMANOS
CASTRO.
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DERRIBAMIENTO DE LAS AVIONETAS DE HERMANOS AL RESCATE
24 de febrero de 1996
Tres ciudadanos americanos y un residente del Estado de la Florida,
fueron asesinados el 24 de febrero de 1996, cuando dos avionetas civiles
de Hermanos al Rescate, en una mision humanitaria, fueron atacadas
en espacio internacional por MiGs cubanos. El derribamiento fue ordenado
por el dictador cubano Fidel Castro.
Este crimen premeditado, aun permanece impune y sin resolver por parte
de las autoridades norteamericanas, quienes estan obligadas a actuar,
bajo sus propias leyes, debido a que dichas avionetas conjuntamente
con ciudadanos americanos a bordo, se convirtieron en foco de un brutal
acto terrorista, perpetrado por la Cuba de Castro.
Fidel Castro
y los autores materiales del asesinato, no han sido aun procesados
criminalmente por las autoridades de Estados Unidos.
Después
de haber revisado cuidadosamente la informacion y data disponible,
obtenida por Hermanos al Rescate de fuentes expertas independientes
del gobierno de Estados Unidos, se tiene suficiente evidencia para
probar que la Administracion Clinton-Gore:
1. Tenia
previo conocimiento de el ataque,
2. Consintio el derribamiento
3. Colaboro con la Cuba de Castro para hacer posible el crimen,
4. Cubrio su propia participacion a traves de la desinformacion y
esfuerzos para remover todo tipo de evidencias y testigos potenciales,
y
5. Reuso a encausar y obstruyo el encausamiento criminal de Fidel
Castro y demas responsables por este crimen.
Una tercera
avioneta en esta mision, piloteada por José J. Basulto, milagrosamente
escapo del derribamiento, con tres otros testigos a bordo.