3 de Marzo del 2005

 

A los Sacerdotes, religiosas, fieles y pueblo en general

 

Por: Raul Rivero

Estimados Hermanos-as:

Hace ya tres años que hizo su aparición un delincuente llamado Carlos Villar Crespo y comenzó a operar sigilosa y taimadamente en obispados, parroquias y casas de religiosos y religiosas. Cometía sus fechorías y desaparecía sin dejar rastro. Obligada por las circunstancias la Conferencia Episcopal presentó sus quejas a las autoridades a través del abogado de la misma.

Posteriormente el Sr. Obispo de Bayamo-Manzanillo escribió una carta al Sr. Ministro del Interior. Transcurrió un no tan largo lapso de tiempo de relativa calma y ahora de nuevo ha hecho su aparición tan desagradable personaje cometiendo delincuencias como penetración en domicilio y robo.

En estos tiempos ha penetrado en la Catedral intentando robar. En días recientes se introdujo en la casa de las Hnas. Mínimas, donde fue sorprendido por la Superiora, y a los pocos días penetró de nuevo en el convento y mientras las Hnas participaban en Misa este sujeto sin escrúpulos registró las habitaciones les abrió el escaparate y les robó los dineritos que tenían para el sustento de ellas y de los ancianos que atienden.

¿Por qué afirmamos tan rotundamente que es esa misma persona?... Porque los detalles físicos y la forma de actuar así lo corroboran y porque ya hace mucho tiempo sufrimos sus desmanes.

Yo me hago varias preguntas y una de ellas es: ¿por qué ese individuo no roba en domicilios particulares, ni en centros estatales, sino en casas eclesiásticas solamente? ¿Por qué las autoridades no lo detienen evitando así esas burlas del delincuente? Me hago otras preguntas, que no es del caso hacer públicas para no ofender a nadie.

Estén alerta los Curas Párrocos, las Hermanas Religiosas, y mis hermanos los Obispos, porque el ladrón merodea de nuevo.

Con mi afecto y bendición

+J.Siro obispo

Pinar del Río, 28 de febrero de 2005.

N.B. Esta carta debe leerse en todas las Parroquias y Casas de culto el Domingo siguiente a su recibo. Gracias