4 de Septiembre del 2005

 

 

Las Verdades de el Reverendo Pat Robertson

 

Sergei Kirov

 Hay ciertas verdades que indicó el reverendo evangélico  norteamericano Pat Robertson,  cuando solicitó públicamente al gobierno de los Estado Unidos “Matar al presidente Hugo Chávez en lugar de ir a una guerra porque era menos costoso”.  Medios de comunicación nacional e internacional y personajes de oposición a este régimen nefasto y dictatorial han respondido con hipocresía al llamado  y anuncio del reverendo, creo que es el único personaje en la actualidad que esta claro con respecto a la amenaza que representa para  la paz en Venezuela y en todo el continente Americano, los planes hegemónicos y expansionistas del psicópata iluminado Hugo Chávez, un autócrata y un dictador de los peores que ha tenido país alguno en toda la historia de íbero América después de Fidel Castro. Robertson enunció claramente la amenaza que representa para la paz el señor Hugo Chávez  y su banda de desadaptados y la solución más fácil para resolver el grave problema. Robertson expresó claramente lo que el gobierno norteamericano y algunos opositores al régimen chavista dentro y fuera de Venezuela, no pueden expresar por temor  a ser censurados y juzgados por razones de índole jurídicas y diplomáticas en donde se guardan siempre las apariencias, aunque en el fondo de sus corazones desearían ver muerto al nuevo Ayatolá de Sabaneta de Barinas.

El mundo siempre ha ido la guerra por ser blandengue y complaciente con los dictadores. Sucedió en la primera mitad del siglo XX cuando se fue complaciente con las pretensiones hegemónicas de Adolfo Hitler en Europa central, Hitler señalaba en sus discursos al Reichstag y al pueblo Alemán, los logros de la flamante “Revolución” alemana y agregaba que el “Imperio  Norteamericano” y la Gran Bretaña eran los causantes de todos los males del mundo para la época  y los causantes de las desgracias de Alemania al finalizar la primera guerra mundial, indicaba además que el señor Roosevelt  era un imperialista desaforado, (mutatis mutandis en el presente el Sr. George W. Bush). Casi todos sabemos hoy en día lo que sucedió en nuestro planeta por la complacencia  de la Gran Bretaña y los Estados Unidos con la Alemania Nazi y el régimen de Adolfo Hitler que denominaron la doctrina del “Appeasement” [apaciguamiento], de esa política de complacencia con el Sr. Hitler sobrevino la segunda guerra mundial que produjo la muerte de cerca de 52 millones de seres humanos, entre ellos siete millones de judíos sacrificados como corderos en los campos de concentración nazi en un holocausto bochornoso que representa hoy en día una vergüenza que lleva en sus hombros el glorioso y orgulloso pueblo alemán. Cuanta muerte y  sufrimiento se hubiera ahorrado el mundo si se hubiese “asesinado” física y políticamente antes al señor Hitler, pero eso era un imposible en ese momento, las naciones no actúan de esa manera matando a jefes de Estado, además Hitler fue “electo” democráticamente y era amado por un gran sector del pueblo alemán que consideraba a Hitler como un nuevo Mesías y el salvador de la patria alemana. El único personaje que se percató para la época de la verdadera amenaza que representaba el Señor Hitler para la paz de Europa y el Mundo, fue el ex primer Ministro británico Sir. Wiston Churchill que denunció acaloradamente ante la cámara de los Lores y los Comunes como un fracaso político mayúsculo de su antecesor en el cargo, el ex-primer ministro Británico Neville Chamberlain, el acuerdo aberrante y bochornoso del pacto de Munich, en el cual se entregó al Imperio Alemán sin disparar un solo tiro el país de los Sudetes y parte de Checoslovaquia. ¿Que sobrevino después de esa “complacencia” del mundo libre con Adolfo Hitler? pues la invasión a Polonia y la segunda Guerra Mundial.

Hoy en día en América latina se reviven los hechos cambiando los personajes y los métodos, para nadie es un secreto los planes hegemónicos  y expansionistas de Hugo Chávez que pretende crear un confederación latinoamericana de naciones anti-imperialista norteamericana, causante estas ultima según él de todos nuestros males y de toda nuestra pobreza para justificar el fracaso rotundo de la mal llamada revolución bolivariana en nuestro país. Para nadie es un secreto que Hugo Chávez para mantenerse en el poder, ha matado, ha cometido actos de terrorismo contra un sector del pueblo,  ha perpetrado un gigantesco y vergonzoso fraude electoral, ¿Acaso se nos olvida que el mismo Chávez mando activar el “Plan Ávila” para masacrar al pueblo que protestaba pacíficamente el 11 de abril del año 2002, ¿Acaso se nos olvida que el régimen mando a colocar  francotiradores en las azoteas de los edificios cercanos a Miraflores para asesinar a ese pueblo y sus representantes más emblemáticos?, y colocar a pistoleros tarifados en las cercanías del puente Llaguno? ¿Hecho público y notorio?, ¿Acaso se nos olvida los asesinatos de la Plaza Altamira perpetrado por el esbirro del gobierno Joao de Gouveia y la niña de 17 años que murió inocentemente en ese  sitio. Chávez sonreía por televisión en ese momento y él y sus  colaboradores  más cercanos se jactaban porque habían muerto algunos cuantos “escuálidos” que se lo tenían merecido. ¿Se olvidan acaso de la señora Lina Ron y su banda de pistoleros que sembraba de terror el centro de Caracas y atacaban a tiros a la alcaldía mayor de Alfredo Peña cada vez que les venia en gana como el viejo oeste y disolvían a tiros cualquier manifestación opositora que se atreviera a  acercarse al centro de Caracas para protestar en contra del régimen o el espurio  y deslegitimado CNE?

¿Se nos olvida también el asesinato de la señora Ron, la otra Ron que murió asesinada por las balas homicidas de uno de los sicarios tarifados del régimen (hoy en día en libertad) porque protestaba cerca de la plaza Altamira el resultado fraudulento del referendo revocatorio del pasado 15 de agosto del año 2004?

¿Se nos olvida que Hugo Chávez financia  y apoya los grupos de la narcoguerrilla irregular del vecino país Colombia con el propósito de desestabilizar su gobierno legitimo y que se  entrone allá una revolución “Bolivariana” a imagen y semejanza de la nuestra en Colombia liderada por Manuel Marulanda Velez alias “Tirofijo”,  el “Mono Jojoy” como vicepresidente y Raúl Reyes como ministro de relaciones Exteriores?

¿Se nos olvida acaso que Chávez apoya política y financieramente a los grupos extremitas y anarquistas  del líder cocalero Evo Morales en Bolivia que ha desestabilizado y derrocado dos presidentes en ese país? ¿ Se nos olvida, que apoya a los grupos disidentes y extremistas en Perú, Ecuador, Nicaragua y el Salvador con el propósito de derrocar a los regimenes legítimamente constituidos en esos países y colocar en su lugar regimenes de izquierda afectos a Fidel Castro y al liderazgo internacional de Hugo Chávez? ¿Se nos olvida acaso que Chávez apoya al régimen extremista de los Ayatolaes Iraníes en la construcción de armas nucleares y sal regimen nefasto y dictatorial de Kim Jon Il en Corea del Norte? ¿Se nos olvida acaso que Hugo Chávez ha hecho llamados consuetudinarios a ir a una guerra en contra del Imperio Norteamericano de carácter Asimétrico y que todo el pueblo debe prepararse para esa guerra en una doctrina de Defensa Integral? ¿Acaso se nos olvida que ha manifestado  querer conducirnos a una guerra ficticia, indeseada e innecesaria en contra de nuestro más firme aliado en el continente Americano en  los últimos 100 años, los Estados Unidos de América? ¿Acaso se nos olvida cuantas veces Hugo Chávez ha amenazado al país del norte con cortarle el suministro de petróleo, mientras los gringos solo dan muestras de temor y respuestas ambiguas ante esa real amenaza que elevaría el costo de la gasolina en ese país a nivel de una ama de casa a casi $ 5 dólares el galón? ¿Acaso eso no es también terrorismo político y de Estado?

Hugo Chávez para mantenerse en el poder es capaz de hacer cualquier cosa,  hasta de aliarse con el mismísimo diablo, (aunque ya lo hizo con el oprobioso dictador Fidel Castro), Hugo Chávez, es capaz de llevarnos como borregos a una guerra fratricida, innecesaria e indeseada con los Estados Unidos de América, con el sólo propósito de satisfacer su sed de sangre y su desmedida ambición de poder, él esta dispuesto a sacrificar miles de vidas de Venezolanos, así como lo hizo Adolfo Hitler con el pueblo alemán durante la segunda guerra mundial, con el fin de ver realizado su sueño hegemónico y de perpetuarse en el poder hasta el fin de sus días a costillas del sufrimiento, las vidas  y el hambre de millones de Venezolanos, entonces  me pregunto: ¿No es licito acaso y cristiano eliminar a una sola persona causante de todos los males para prevenir un mal mayor y  que se salven miles y tal vez millones de vidas inocentes? Por eso damas y caballeros le doy la razón y apoyo las reflexiones del reverendo Pat Robertson. Que cada quién llegue a sus propias conclusiones. Muchas gracias.